Corina Toledo

Nací y me crié en Santiago de Chile. A los veintidós años me radiqué en Venezuela por ocho años. Finalmente decidí continuar con mis estudios de Física y Matemáticas que había empezado en Chile.

Pero el rumbo sería muy diferente…

Llegué a Alemania, estudié Ciencias Políticas e hice mi doctorado en Augsburgo. En este campo me desempeño como docente y ponente, habiendo pubicado un libro y diversos artículos sobre diferentes temas. En Alemania me titulé también en el rol de madre, de un hijo primero y después de hija. Como madre he tenido muchas experiencias de aprendizaje, que aún que han sido positivas como negativas, pienso que como persona ha completado mi paso por la vida.

Hace unos años me sumergí en el mundo de la pintura. La inseguridad del inicio en una disciplina desconocida para mí hasta esos entonces, se fue transformando en entusiasmo y fascinación por las diversas formas de expresión que se me abrían. Desde entonces me siento cautivada y seducida por la pintura.

Pintar no es para mí un proceso de grandes estrategias, sino es dejarme llevar por los colores y las eventualidades que sumergen en la creación misma. Fundamentalmente es en la acción que me motivo e inspiro, estimulada con un placer dadaísta. Aunque cada obra es al principio un acto de intuición, en el cual sentimientos y emociones siguen un ritmo espontáneo, es, sin embargo través de una reflexión consciente que mis pinturas adquieren forma y estructura concreta. Esto significa que creación, composición y motivo de una obra, son definitivamente, resultados de impulsos intelectuales y emocionales, cuyos orígenes pueden estar tanto en mis reflexiones sociales, económicas y politicas como en una inquietud emocional o conmoción.

En mis trabajos utilizo una amplia variedad de elementos a la hora de crear mis pinturas, empleo acrílicos artísticos finos, pigmentos naturales de alta calidad o bien materiales de la naturaleza como corteza, hojas, flores, y, ¿porqué no? Hasta restos de embalaje.